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Heráldica, Origenes y Curiosidades

Escudo y Bandera

El escudo y la bandera de Horcajo de Santiago se publicó en el D.O.C.M. nº 42 de 26 de marzo de 2003. En él se establece que la bandera es un «rectángulo, de proporciones 2/3, de color azul con un triángulo de color blanco que tiene sus vértices en los extremos del asta y el punto medio del batiente, sobre el que aparece la cruz-espada de la Orden de Santiago con dos veneras, una a cada lado, todo de color rojo».


En cuanto al escudo dice: «Escudo partido, primero de plata, una cruz de Santiago de gules acompañada de dos veneras del mismo color; Dos de azul, el monograma de María, formado por las letras M y A entrelazadas, rodeado de doce estrellas dispuestas en círculo, todo de plata. Se timbra con la corona real española. Las estrellas serán de seis puntas».

  

Los orígenes de Horcajo surgen por la expansión de tierras de cultivo en núcleos de población cercanos como Torrubia, Casasola, La Moraleja, La Cabeza o Membrilla. Los pastores, ante la necesidad de buscar nuevos lugares para el pasto ante el avance de la roturación de la tierra, se ven obligados a alejarse de sus núcleos de población, en busca de pastos, que cada vez están a mayor distancia. Esto originó que los pastores mozárabes buscaran asentamiento en las nuevas tierras pobladas de monte bajo, horadando los cerros en la ladera de los ríos, construyendo cuevas para refugiarse de las inclemencias del clima continental; posteriormente estas cuevas se irán transformando en casas-cuevas acrecentándose la actividad ganadera, lo que originó interés por parte de la Orden de Santiago para el cobro de impuestos. Esta búsqueda de nuevos pastos se realiza a través de las laderas de los ríos para que los animales puedan abrevar, llegando al paraje llamado «el Horcajo» por el arroyo Almanzor, dándose los nuevos asentamientos en el paraje de «Caña Honda». A partir de 1276 hay un núcleo de población organizado y asentado en Horcajo, con una economía de subsistencia, dependiente de la Encomienda de Velmontejo y perteneciente a la Orden de Santiago, cuya administración eclesiástica estaba en Uclés y la administración civil en Ocaña.

     
  Castillo de Uclés                                          Plaza de Ocaña

Velmontejo, actual enclave arqueológico, es una antigua población cuya importancia estratégica es notable. Enclavado en uno de los márgenes del río Bedija es un punto estratégico en las comunicaciones entre Uclés y la Mancha Alta. Su origen, probablemente, de la Edad de Bronce. Se han localizado restos de varias épocas, llegándose a encontrar, en las recientes excavaciones, edificios industriales como una bodega y la mencionada ermita de Santiago de Belmontejo fechada entre los siglos XI y XII. Aunque la documentación más antigua conocida sobre Velmonte se refiere al año 1200, se puede presumir la presencia y dominio cristiano anteriormente.

El inicio de la decadencia poblacional de Velmonte se puede situar, sin ningún género de dudas, en la epidemia de peste negra que asoló la comarca entre 1348 y 1350. Este declive y despoblación de Velmontejo llevó a la Orden de Santiago a trasladar la cabecera de la Encomienda a Horcajo en el año 1387, procediendo al nombramiento de Juan Mendoza como comendador de Horcajo-Velmontejo anexionando su territorio al de Horcajo.
Su economía estaba basada en el viñedo, ganadería y agricultura.
En 1331 se nombra a Horcajo villa con concejo. Los visitadores de la Orden comentan la existencia de capellanías y se traza un primer trazado urbano consistente en la calle que une las casas-cuevas con la zona actual de la Iglesia (calle Amargura) expandiéndose el trazado urbano por la calle Real y la calle Comisario. Progresivamente van aumentando el número de plantas en las construcciones. En 1335 se nombra «Dehesa Albardana» compartida con Velmontejo y en 1387 se traslada la cabecera de la Encomienda de Velmontejo a Horcajo y la Dehesa pasa a ser administrada totalmente por el concejo de nuestra localidad.

En 1515 comienza la construcción de la actual iglesia parroquial en sustitución del antiguo templo y con ella la llegada de hidalgos desde Ocaña que proporcionan a Horcajo la llegada de nobles con patrimonio y nuevos avances tecnológicos, produciéndose una transformación en la actividad económica con la introducción de cultivos, descendiendo el pastoreo. Se consolida el camino a Ocaña, centro principal de comercio de telas; otros productos básicos como la sal proceden de la salina de Belinchón.

Al finalizar el siglo XV el maestre de la Orden de Santiago Alonso de Cárdenas, nombró comendador de Horcajo a Alonso de Céspedes (bisabuelo de nuestro capitán), que además fue portador del pendón maestral en el desfile que hubo en Toledo ante los RR.CC después del capitulo de Ocaña.
Le sucedió en la encomienda su hijo Rodrigo de Céspedes que fue el que compró por 4.000 maravedíes el edificio levantado en el espacio de la Casa de la Cadena donándolo a la Orden de Santiago, tal y como se registro en el acta levantada los visitadores.
En la misma acta se describe la iglesia que había entonces (de tapiaría con paredes mal reparadas y dos campanas). También enseñó a los visitadores dos caballos de color castaño a los que estaba obligada la encomienda en caso de tener que acudir a la guerra.
Rodrigo de Céspedes fue comendador hasta el año 1534 y por tanto bajo su responsabilidad se iniciaron las obras del nuevo templo (aproximadamente 1515).
La familia Céspedes procedía de la rama de Ocaña y fueron los artífices de la llegada y asentamiento de familias hidalgas en Horcajo (Paradas, Chacones, Oreas, Tineos, etc.).
La presencia de hidalgos dentro de la población horcajeña transformó el pueblo: urbanismo, agricultura, ganadería, sociedad, etc. Algunos de ellos contaban con formación puesto que sabían leer y escribir, además de aportar capital y medios para la explotación del campo (animales de tiro, arados, herramientas, etc.)
A los largo del siglo XVI e impulsado fundamentalmente por la presencia de hidalgos y la Orden de Santiago se levantaran las ermitas de San Sebastián y Santa Ana, la Cárcel , modificación de la casa de la Cadena, templo actual y Hospital de Pobres, así como la Casa del Comisario ( antiguo convento). La casa del Encomienda (la Tercia) se hizo por el comendador Pedro Vélez de Guevara en entre 1537 y 1539.

  

          

       

 A partir de 1571 y coincidiendo con el reparto de moriscos por la Mancha se hizo el barrio del Arrabal, separado del núcleo urbano y con la barrera natural del río. A comienzos del siglo XVI se puede estimar una población entre 220-275 habitantes que pasarían a 1200-1400 finalizando esa centuria. El incremento de la población además de los índices de natalidad y llegada de hidalgos también hay que contar con inmigración de canteros, escribanos, clérigos, etc.

El asentamiento de las familias hidalgas preferentemente se realizará en las calles del Carmen, Despeñadero, Calle de la Encomienda (actual Ramón y Cajal), perímetro de la plaza del Cerrillo, calle Iglesia, etc. Es decir todo el núcleo alrededor del nuevo templo. Serán construcciones sólidas de nueva planta.
En las respuestas a las Relaciones Topográficas de Felipe II de 1575:
Horcajo se llama así, porque está edificado en un poco cerro en juntura de dos cañadas, e nunca han oído otra cosa.


El siglo XVII fue un periodo duro para toda España y consecuentemente para Horcajo, se sucedieron las plagas, epidemias, heladas, hambrunas junto a las guerras que diezmaron la población puesto que empezaron los reclutamientos forzosos.
La emigración a las colonias de Indias fue un recurso al que acudieron muchos españoles, incluidos los de Horcajo tal y como se aprecia en los archivos de Indias. Salieron Oreas y Tineos.
La sociedad local giraba entorno a los vínculos y capellanías que concentraron todos los bienes raíces en manos eclesiásticas.
En este tiempo se levantaron las ermitas de Ntra. Sra. Rosario y Ntra. Del Carmen. Se acondicionan o hacen de nueva planta casas palacio en la calle Hervás y Panduro, calle Iglesia, calle González Palencia, cuesta del Marques, Cerrillo y las primeras de la actual plaza de España, así como las existentes en el primer tramo, según numeración actual, de la calle del Carmen. También son de esta época las existentes en los primeros números de la calle Real.
También podemos encontrar documentación local de este siglo, haciendo referencia a la devoción que se profesaba a la Inmaculada Concepción, hay expresiones como «…señora nuestra concebida sin mancha de pecado original», Señora de la Concepción, «a la Inmaculada Concepción sin pecado original», «Maria Santísima concebida sin pecado original». Todas aparecen en testamentos y fundaciones de vínculos que lo ponen así de manifiesto.

En el siglo XVIII se produce los acontecimientos más importantes relacionados con Horcajo. Se tallan las imágenes de la Concepción y Santa Ana en 1700 por Juan Pablo de Estrada en la ermita de San Sebastián y se construye el antiguo retablo en 1712 por José Montllor y termina de dorarlo en 1717. El 17 de septiembre de 1706 nos visita el rey Felipe V pernoctando en la Casa de la Cadena cuando le sorprendió la noche camino de Aranjuez. En enero de 1737 se produce la aparición del Cristo de los Aparecidos concediéndose Feria Franca por parte de Su Majestad por Real Privilegio el 23 de junio de 1739 durante los días 13, 14 y 15 de septiembre según publica la Gaceta de Madrid. La primera fiesta litúrgica se realizó el 3 de mayo de 1737 en la festividad de la Cruz.

Como datos curiosos de este siglo podemos encontrar los siguientes: la fanega de trigo estaba a 27 reales (1714), se crea la cofradía del Rosario en 1727, el precio del pan de 2 libras, en la época, era de 6 cuartos y el precio de la fanega de 28 reales (27 mayo 1749) el 12 de abril de 1749 prohibición de entrada de pan y trigo por haber acopio de trigo. Reforma de la Cárcel en 1749 y 1759. De esta época es la bodega del edificio del Hospital de Pobres. En 1751 se habla de una imagen de San Vicente Ferrer en la ermita del Rosario y 1752 se manda la encuesta del Marqués de la Ensenada a la que Horcajo responde el 11 de marzo de 1753 y el 1 de noviembre de 1755 se produce el terremoto de Lisboa notándose sus efectos en Horcajo entre las 09.00 h y las 10.00 h que tuvo una duración de 7 minutos. «No varió en hora ni duración; el estremecimiento de los Edificios fue violentísimo, tanto que se desprendieron dos piedras grandes de las bóvedas de la Parroquia de las cuales la una maltrató peligrosamente a una mujer. Cayeron también la cruz y veleta que estaban sobre el frontispicio de su torre. El todo de la Iglesia quedó tan quebrantado que con el temor de su ruina se celebran los oficios divinos en algunas ermitas. Los peritos evaluaron el daño en 21.719 reales de vellón». Del archivo histórico nacional. Se amplia el hospital en la calle Real hacia 1760 y en 1768 se crea la cofradía del Stmo. Sacramento. El cura Juan Cristóbal Manzanares inventa, en agosto de 1775, una máquina llamada Volvedor que facilita la trilla. Presentó la máquina ante el rey en 1776 y el 6 de febrero de 1777 se concede Real Cédula de Privilegio para construir la máquina y venderla con privilegio exclusivo durante 10 años pero renuncia a estos derechos para el aprovechamiento del pueblo. A finales de siglo se deja de enterrar en la Iglesia para hacerlo en las ermitas. Decretos de Carlos III para disponer de los enterramientos en 1787 y 1796. En 1791 Güemes funde la campana «Jesús, María y José», se construye la cúpula de la entrada debajo de la torre. En 1793 llegó un globo aerostático a Horcajo aterrizando en las afueras, en la plaza del Carmen, siendo acogido con toque de campanas y todas las fuerzas vivas, Se alojó en casa de los Haro Lodeña (actual casa de herederos de Manuel Fernández, el veterinario).

Horcajo y el Marqués de la Ensenada (1753):
Se recoge la siguiente información, entre otra, los frutos que se siembran son trigo, cebada, centeno, avena, escaña, garbanzos, frisoles (judías), lentejas, anís, cominos, aceitunas, uva, hortaliza, alcaravea…, los impuestos son diezmos y primicias que pertenecen a la Encomienda, un molino harinero sobre el río Bedija llamado «de la torre» y dos de aceite, prensa y tejera, un alambique para aguardiente y dos hornos para cocer pan. No hay colmenas. En cuanto a las ocupaciones encontramos albañiles, barberos, herradores, herreros, labradores, jornaleros, zapateros, mercader de joyería, tintorero, esquilador, sastres, cardadores, tejedores, carreteros, molineros de harina, hortelanos, tendero de especiería, aceite y pescado, mesonero y yesero. Hay un alférez mayor, dos regidores, notario, 7 clérigos, un sacristán, abogado, escribano, médico, boticario, administrador de la Encomienda, alcabalero, alguacil, guardia de campo y maestro. En cuanto a la ganadería encontramos reses bovinas, ovinas, equinas, caprinas y porcinas. La persona encargada de organista, hijo del sacristán, Vicente Alonso Solórzano de 21 años. Se habla de un molino harinero en el río Bedija llamado molino de la torre que es propiedad de la Encomienda y 2 molinos de aceite, uno de María Josefa de Haro y Lodeñá y el otro de Diego Orea y Guzmán.

Actualidad
La población de Horcajo de Santiago, actualmente, es de 3.689 habitantes integrados por 1.896 hombres y 1.793 mujeres.
La economía está basada en actividades relacionadas con el sector primario, de construcción y auxiliares a éste. El sector industrial es escaso, estando limitado a pequeñas empresas familiares. Por otro lado, se está recuperando el interés por la actividad agrícola y ganadera dejada a un lado hace décadas.
Es uno de los municipios que casi todo el tejido productivo se movió en torno a la burbuja inmobiliaria. Horcajo de Santiago tiene polígono industrial desde hace nueve años.
La localidad cuenta con la escuela de educación infantil «Hervás y Panduro» (Primer Ciclo de Infantil), el Colegio de educación infantil y primaria (CEIP) «José Montalvo», y el instituto de educación secundaria «Orden de Santiago» (ESO y Bachillerato). Cuenta con otros servicios municipales como Biblioteca, Sala de Internet, Escuela de Música, Centro Joven y diferentes instalaciones deportivas y numerosas asociaciones culturales. También cuenta con una academia que imparte la enseñanza para la obtención de certificados oficiales en idiomas.



           

 

Curiosidades

Leyenda del caballo del vitor

Antiguamente, los caballos para la procesión del 7 de diciembre, se prestaban, porque no había mucha gente propietaria de estos valiosos animales.

En la calle Real, existía una cuadra de la cual se tenía por costumbre prestar un  de los tres caballos, ese año el dueño por discrepancias con los que lo pidieron no accedió al préstamo.

Después de la larga noche del día 7 a la madrugada ya iniciada la calle Real, El estandarte a pocos metros para pasar por la portada de esa cuadra, observaron como una mula tiraba con una cadena del cuerpo sin vida de aquel caballo que debía haber estado en esta procesión. El silencio se hizo entre los presentes y el dueño del animal miro con lágrimas en los ojos El Estandarte y este continuo su camino.

Leyenda del hospital

El duende de Martinico, dicen haberlo visto mucha gente, en los años de posguerra, aparecía por la noche y  tomaba forma de gato dentro de una carrasca y se estilizaba de tal manera que llegaba hasta el  tejado, hasta donde llegaba la mencionada carrasca.  Asustando a los que allí se sentaban a cenar.

Ese mismo duende se trasformaba en cordero  y cuando la gente llegaba a la altura del hospital caminaba junto a la persona y luego desaparecía.

Se cuenta que dentro del árbol había una cueva que rellenaron de piedras y sellaron porque se crecía que de allí salía el duende fruto de una maldición. Cuando se hundió el hospital nunca más se volvió a hablar de estas historias.

Leyenda de Santa Faustina

Lorenzo Hervás y Panduro,  mandó para su oratorio el cuerpo decapitado de Santa Faustina, procedente de las catacumbas de Santa Priscila en Roma, 1747, según el acta de autenticidad, los restos guardados en una urna, viajaron desde Nápoles hasta Valencia, de allí en carro vinieron a Horcajo y dicen que los bueyes se pararon en la calle Melchor Cano a su llegada y allí se realizó el oratorio porque los bueyes no tiraban ni para atrás ni para adelante.

Leyenda del bravo capital Alonso de Céspedes

Es el hombre fuerte de los victoriosos ejércitos, siempre a la cabeza con su grandísima espada  de tres dedos de ancha y catorce libras de peso. Dando ejemplo a la tropa y entre sus hombre recordado como, «el que todo lo partía en dos».

El valeroso “Horcajeño”, fue célebre por su gran fortaleza, de él se cuentan…

-Que estando de viaje con S.M. Felipe II molestándoles en el camino una rueda de aceña del rio Tajo, la apartó sin ningún esfuerzo para seguir camino.

-Poniéndolo a prueba el príncipe don Carlos le propuso enfrentarse a un tigre y este sin dudarlo le respondió que sí, al encontrarse con el animal  se abalanzó y lo mató de una cuchillada. Lo mismo hizo con un toro, sacó la espada y le cortó la cabeza.

- Llegando de  viaje a la entrada de un pueblo, llamó a una puerta para pedir alojamiento y al  no abrirle, sacó la puerta del quicio, en la ciudad de Toledo. En esta misma ciudad detuvo un carro con dos mulas que se despeñaban.

En una iglesia, pasaba mucha gente a misa y una dama no pudiendo acercarse a la pililla del agua bendita, él viendo la impotencia de no poder tocarla, arrancó la pililla y se la acercó a la dama con gran cortesía, depositándola otra vez en su lugar.

Según, Ángel Horcajada: «La hazaña de Alonso de Céspedes».

Alcides  castellano

El día 7 de diciembre 1547, nuestro paisano se encontraba en la batalla del Elba, un soldado a sus ordenes cavando una trinchera, encontró un canuto y en él encerrado, un lienzo pintado al óleo con la imagen de la Inmaculada. Los soldados, llenos de alegría, llevaron en procesión aquella imagen a las casas donde tenían sus banderas. Alonso de Céspedes, después  de rezarle, con lágrimas en sus ojos, besa la mano real y va satisfecho, en compañía de 9 soldados, a intentar la proeza. Cortar las amarras con tal prontitud, empujan vigorosamente las barcas y empiezan a remar rio adentro, que no lo pueden impedir. Brazos robustos de Castilla mueven los puentes volantes que han de transportar a los soldados más valerosos que jamás vieran los siglos. Llegan las barcas, se llenan de soldados de los Tercios de España, las campanas tocan a arrebato…, empieza la lucha…, la victoria se decide por los tercios españoles. El resultado de la proeza es la pacificación de Germania.

Terminadas las contiendas, vuelve nuestro Bravo capitán a la patria que le vio nacer. Quién sabe si, en agradecimiento a la Virgen, él mismo después de contar su hazaña a sus paisanos, reprodujo aquella procesión para que, posteriormente pasase a formar parte de nuestra historia, que hoy la conocemos como «La noche del Vitor». (Una de las leyendas del origen del Vítor). Libro de Huellas del pasado


Otra leyenda del  origen del «Vítor»

 Horcajo era un pueblo  rodeado de una muralla con 7 puertas, en tiempos de la reconquista un grupo de tres musulmanes entraron en el pueblo y la gente se escondió en la iglesia a la que llegaron los moros. Viendo un estandarte con la Virgen lo tomaron como prenda de conquista. Cuando el pueblo se dio cuenta que raptaban su estandarte comenzó a vitorear a la Virgen y a tratar de impedir que se lo llevaran. En su huida los moros llegaron a la primera puerta y esta se cerró, lo mismo ocurrió con la segunda y así hasta la séptima. Viéndose acorralados y sin salida volvieron a la iglesia y devolvieron el estandarte al pueblo y a la iglesia. Cuando ahora trataron de huir, lo lograron ya que las milagrosamente si estaban abiertas. Programa de las fiestas del Vítor 2014.

Leyenda del caballo «Bomba»

Es la historia de un caballo blanco perteneciente a la cuadra de la finca, «La cueva plaza», que ofrecía dicho animal año tras año para realizar la procesión del día 7 de diciembre. Se cuenta que este animal era tan noble y tan bueno que aguantaba todos los pormenores de esta noche, conocedor del recorrido, de las gentes, formando en aquellos años parte de la fiesta. Hasta se llegó a acuñar la frase: «tienes más aguante que el caballo Bomba». Dicen los de las cuadras que lo cuidaban que cuando llegaba la fecha del Vítor se ponía nervioso y ya se inquietaba. Tal era su devoción a la fiesta que en sus últimos años no lo trajeron por ser muy viejo y aun así, al oír  las campanas del día 7 se escapo de las caballerizas y se vino el solo, plantándose en la puerta del Sol, para asombro de los horcajeños que nunca lo olvidaremos.

 Historia de Trabuco

Entre los numerosos caballos que nos ayudan a realizar año tras año nuestra fiesta del Vítor, podemos destacar a «Trabuco», de color castaño, perteneciente a la  cuadra que actualmente presta los caballos. Este caballo ha dado muy buenas tardes en la plaza de toros de las Ventas. Un buen  caballo que nos acompañó 13 años, conocedor del pueblo, especialmente del tramo de la Cuesta del Marqués. Sabiendo tirar cuando era el momento y parar cuando a si lo requería. Extraído del libro Libro de Ave María.

Leyenda de «la veleta»

Camino del paraje del Nacimiento, antes de llegar se construyó una veleta que movida por el viento extraía el agua de la cañada que por allí transcurría. Se dice que a la vuelta de la curva se veían dos monjas recogiendo agua, según te acercabas las monjas desaparecían, por más vueltas de le dabas a la veleta allí no se encontraba a nadie. Por lo que la gente no quería ir por allí sola, temiendo se les aparecieran las monjas.

 

Los de la mielga

Traqueteaba el tren por la vía, camino de Madrid, en Tarancón habían coincidido, en un vagón de tercera, varios viajeros de los pueblos circunvecinos y la conversación enseguida se animó:

- «¿De dónde sois vosotros? Somos de Horcajo. ¡Ah! ¡Bueno…! Sois… ¡los de la mielga!»

Se aventuró a insinuar tímidamente el viajero.

- «Sí. Pero tú eres de  ¡los de la albarda! Y vosotros… de la viga… Surgen risas divertidas. Y ¿por qué os dicen los de la mielga?»

Verás esta es la historia: Hace que en la Iglesia de Horcajo, con una torre de 30 m más o menos, era frecuente que los domingos después de la misa, se encontrasen los hombres en una animada conversación.  Allí estaban «el moreno», «el  cojo» y «el mil reales», junto con algunos más de palique, de pronto, uno de ellos, repara en algo verde que cuelga de entro las bolas que coronan la torre.


Mil reales» se fue a por su burro, al rato apareció tirando del ronzal de este.

- «Ya tengo un plan, me parece que a este no le hago subir por las escaleras de caracol hasta las bolas. ¡Pues subo yo!»

Allá que se fue, escaleras arriba hasta las bolas con una larga maroma, la cual lanzo a sus compañeros para que la atasen al pescuezo del borrico con un lazo escurridizo.

- «¡Yo tirare p’arriba y mi borrico se hartara de mielga!».

Los compinches de «mil reales», ejecutaron sus órdenes al pie de la letra, y el burro se comenzó a izar. «Mil reales» comentaba:

- «¡mirar mi burro, ya  se está relamiendo del banquete que se va a pegar!

 A dos palmos de las bolas, el burro tenía toda la lengua fuera y «Mil reales» les decía:

«¡mira cómo se ríe, cómo ve la mielga!»

Y por culpa de este paisano a los horcajeños nos llaman ¡los de la Mielga!

 Programa de fiestas del Vítor 1991

Nueva máquina o Volvedor

D. Juan Cristóbal Manzanares cura propio de Horcajo, Priorato de Santiago de Uclés desde 1772 hasta 1781. Inventó una máquina que unida a la trilla común, facilita el trillar la mies en agosto de 1775. Este, junto al alcalde y un grupo de horcajeños, presentó delante de S. M. Carlos III y señores de su Real Consejo de Castilla en agosto de 1776, en la Real Casa de Campo,  su inventó, sorprendiendo al personal presente y el 6 de febrero de 1777 se concede Real Cédula de Privilegio para construir la máquina y venderla con privilegio exclusivo durante 10 años pero renuncia a estos derechos para el aprovechamiento del pueblo.



Globo Marte y otros globos aerostáticos

En 1793 llegó un globo aerostático a Horcajo aterrizando en las afueras, en la plaza del Carmen, siendo acogido con toque de campanas y todas las fuerzas vivas, Se alojó en casa de los Haro Lodeña (actual casa de Herederos de Manuel Fernández, el veterinario).

En 1884 se crea la primera Unidad de Aerostación Militar en España. El Rey D. Alfonso XII, por R.D. de 15 de diciembre, ordenaba a la 4ª Compañía del Batallón de Telégrafos, la conservación, inflación y manejo de los globos aerostáticos.

Reconocida la importancia de este Servicio y la necesidad de crear una Unidad independiente tuvo como resultado la formación para estudiar las Unidades de Aerostación existentes en los Ejércitos Europeos y que tuvo como resultado la localización del parque Aerostático y la creación de la compañía de Aerostación en Guadalajara.

Importante fue la aportación del parque de Aerostación de Guadalajara al conocimiento de la atmósfera en aquella época. La aportación de experimentos, como la ascensión que realizaron Herrera y el físico Esteban Terradas, desde Guadalajara a Brihuega, en octubre de 1905, para determinar las ecuaciones matemáticas del “péndulo continuo”. Otros ejemplos que podríamos citar fueron, las ascensiones realizadas junto con la Comisión Científica Internacional de Aerostación del globo Marte para medir el gradiente vertical de temperatura, la del globo Júpiter en Burgos el 30 de agosto de 1905 o la realizada en el globo Urano.

Algo más sabemos del globo Marte, pues este globo aterrizó de manera desafortunada en Horcajo de Santiago. Según publica la Gaceta de Madrid, S. M. el Rey D. Alfonso XIII da las gracias al Ayuntamiento de Horcajo de Santiago y a los vecinos de esta Villa, especialmente a D. Ramón Sánchez Casas y al médico D. Antonio Ortigüela por el auxilio y atenciones que generosamente dispensaron al Director del Instituto Central Meteorológico, y demás tripulantes del globo Marte, del Parque Aerostático de Ingenieros militares de Guadalajara, al descender con alguna violencia por el fuerte viento y otros inesperados accidentes en las cercanías del expresado pueblo (…) simultáneamente con los observatorios de París, Strasburgo, Berlín, Viena y Roma. Esto ocurrió  en el mes de mayo de 1903.