Lugares de Interés

Iglesia Parroquial Inmaculada Concepción



Construida principalmente en el s. XVI y finalizada en el XVII. Su planta Es de una nave con tres tramos y cabecera poligonal con dos capillas laterales de menos altura y dimensiones que las proyectadas originariamente.
La fábrica de la iglesia está realizada en mampostería a excepción de la torre y los contrafuertes que son de sillería en piedra caliza, típica de la zona. Los maestros canteros fueron García de Hermosa y Juan de Hornedo entre otros.

Cronología

En cuanto a la cronología de la construcción, el templo se inicia a comienzos del siglo XVI, la iglesia primitiva amenazaba ruina. Rodrigo de Céspedes fue comendador hasta el año 1534 y por tanto bajo su responsabilidad se iniciaron las obras del nuevo templo a partir de 1515 que con el paso del tiempo, acabará siendo el actual templo que hoy contemplamos.

Estilos
En cuanto a los estilos arquitectónicos podemos observar unos pocos vestigios con el gótico final español, gótico isabelino, en la parte baja de la torre en los baquetones de los pilares interiores del templo, aunque podría considerarse como renacentistas.
De manera patente nos encontramos el plateresco sobre todo en las portadas laterales de la iglesia, aunque no cabe la menor duda que la cabecera poligonal como el primer y segundo tramo de ésta, corresponde a este mismo período (siglo XVI) como el acceso a las capillas laterales; la construcción de la capillas datan del siglos XVII.


El segundo estilo que se aprecia es el renancestista como corresponden a los baquetones, pilares interiores y arcos de medio punto (fajones) que dividen los tramos de las bóvedas, en el que los rasgos constructivos prevalecen sobre los decorativos.
  
El último estilo del siglo XVI es el herreriano caracterizado en el cuerpo superior de la torre y otros aspectos como del siglo XVII que corresponden con las capillas laterales y parte interior e inferior de la torre con cúpula sobre pechinas en las denominadas pilillas debajo de la torre del s XVIII.

Canteros y arquitectos
En lo referente a los canteros y arquitectos. No es hasta el siglo XVI, cuando podemos encontrar los primeros datos. La primera generación procede de Vizcaya, con los canteros García de Hermosa y Juan de Hornedo. Francisco de Luna, ya en 1537, marcaría las capillas junto con otras actuaciones en el plano civil como las trazas de la Casa del Comendador. Este cantero está relacionado con trabajos platerescos en Uclés, por lo que no es extraño pensar en su autoría en las portadas platerescas del templo.
La familia de los Hornedos continuará con la construcción del templo, así, encontramos a Toribio de Hornedo (año 1555) según atestigua un pago del mayordomo de la Iglesia de cincuenta y cuatro maravedíes. Será Gabriel de Hornedo el que termine de cubrir la Iglesia en 1604.

Torre
En cuanto a la torre es de planta cuadrada, realizada en cuatro cuerpos y el zócalo separado por imposta. Está coronada con chapitel, de 1906, de teja roja en la que se encuentra el reloj del fabricante vasco «Viuda de Maura» que marca las horas desde 1946. La estructura originaria del siglo XVI convierte a la torre en un claro ejemplo de estilo herreriano.
La base y el primero de los cuerpos fueron construidos en mampostería, mientras que los tres superiores, coronados por sendas bolas herrerianas geminadas en los extremos de la torre, fueron realizados en sillería.




La sala de campanas está constituida por cuatro campanas y una matraca. En lo referente a las campanas estas, como es habitual, tiene sus nombres. La primera de ella se llama «Jesús, José y María» conocida como el «campanillo» por ser la de menor tamaño (zona norte del edificio). El fundidor es Domingo Quintana (Alcalá de Henares) del año 1954. La segunda es la llamada «Jesús, María y José» fundida por el campanero Güemes realizada en el año 1791 (ubicada en la zona sur). La campana número tres es la llamada «María» realiza por Domingo Quintana en 1954. Por último, la llamada «La Mayor» de Federico de Argos de 1910 (éstas últimas en la cara oeste). Las campanas fundidas en 1954 se refundieron de las antiguas por estar cascadas (Julián Martínez Horcajo de Santiago: historia, gentes y documentos. Pág. 166). Poseen inscripciones y motivos geométricos a modo de decoración en relieve. Todas ellas están realizadas en bronce. La matraca realizada por José Andrés Ortiz Campos viene a sustituir a la antigua; de madera utilizada en Semana Santa. Está compuesta por un eje y sobre éste, de forma suelta (libre, dependiendo de la inercia), se localizan los distintos mazos, en un total de 20, que al dar la vuelta, golpean una madera de forma rítmica. Esta madera está reforzada por tacos de madera entre ella para potenciar más el sonido de los mazos. Provoca un sonido seco y áspero.

Portadas renacentistas. Puerta «del Sol» y «de la Umbría»

La puerta del Sol de composición rica y perfecta ejecución, es obra del siglo XVI, diseñada en dos cuerpos. En el cuerpo inferior destaca un solo vano enmarcado por un arco de medio punto de carácter clásico. En la clave del arco, un escudo con la cruz de Santiago. Entre las pilastras, dos a un lado y otras dos al otro lado de la puerta, se encuentran en sendas hornacinas las imágenes de san Pedro (sin cabeza), con las llaves en la mano, a la izquierda y san Pablo con la espada a la derecha. Sobre el arco y las cuatro pilastras se sustenta una cornisa sencilla, de formas lisas sobre la que a su vez se ubica una faja decorada de forma muy suntuosa a base de animales fantásticos como grifos, cabezas de leones, etc.

  



En el segundo cuerpo apenas encontramos decoración profusa plateresca que se aprecia en el cuerpo inferior. En el centro y dominando este segundo cuerpo, una imagen de la Inmaculada Concepción en una hornacina En la parte superior un frontón triangular en cuyo interior se observa una rueda y bajo él, una cabezas de querubines que enmarcan las conchas santiaguistas y dos animales fantásticos. El resto del cuerpo superior está formado por elementos decorativos cuadrangulares. Por último una cornisa cierra el espacio en la parte superior.
La puerta «la Umbría». Mucho más sencilla y deteriorada por los agentes atmosféricos. De un solo cuerpo y más clásica que la «del Sol». Enmarcan la portada dos columnas adosadas sobre pedestal. Entre ambas existe una jamba cuadrada sobre la que se asienta un arco de medio punto, en la clave un escudo con la Cruz de Santiago. En las impostas y en un friso superior localizado sobre una cornisa, aparecen unas ruedas acompañadas por triglifos. Sobre este espacio la portada se corona por un frontón triangular clásico en la que aparece una rueda.

Interior
La entrada al templo se realiza por un cancel, nos recibe una bóveda con cuarterones bajo cúpula sobre pechinas gallonada (siglo XVIII), así como un arco que da entrada al espacio interior del templo.


El coro se eleva sobre dos columnas de estilo toscano de piedra caliza. Desde aquí se puede observar la imponente nave y su altura.

El presbiterio es el espacio más elevado del templo con grada compuesta por tres escaleras de piedra, siendo dos escaleras en su origen. De planta poligonal de tres lados con arco ojival cubierto por bóveda de crucería estrellada adaptada a su forma. En él se encuentra el retablo mayor. Con una altura de 12 metros y anchura de 16 metros su construcción es de 1959 de los talleres Peralta de Sevilla. Ese de madera con buen dorado. Sustituye al antiguo de 1712 también dorado como recoge el libro de bautismos; fue destruido en la Guerra Civil.

El elemento más destacable de la nave es la bóveda en la que se pueden observar, además, espinazos, ligaduras, terceletes y combados, este espacio se divide en tres tramos y la cabecera, diferenciando cada uno de ellos por arcos fajones. En cada uno de los tramos de mayor tamaño podemos encontrar hasta diecisiete claves y aparecen representada la Cruz de Santiago y otros elementos como una rueda.


 

En los entronques de los pilares y los arcos de las bóvedas el trabajo de labrado y decoración aparece con cabezas y otros elementos decorativos como volutas, guirnaldas, etc. También es digno de mención el intradós de los arcos fajones en los que se representa temas florísticos sencillos aunque de gran belleza.

Retablo
Está formado por tres cuerpos. Es de estilo neobarroco o churrigueresco. Predomina una simetría central siendo los cuerpos laterales iguales. Éstos a su vez, tienen una distribución en dos partes diferenciadas por columnas salomónicas con decoración vegetal.



El centro del retablo está presidido por Nuestra Patrona la Inmaculada Concepción.
Las capillas llamadas de los Orea, lado del Evangelio (a la izquierda), y la de los Cruz, lado de la Epístola (a la derecha), contienen una decoración sencilla ambas con bóveda de crucería con nervaturas de planta cuadrangular con reja realizada en madera. Sobre la portada de acceso en la de los Orea, un escudo nobiliaria labrado en piedra y una sepultura con inscripciones, escudo y cruz de Santiago policromado.

Pila bautismal de piedra caliza de color blanquecino con escasa decoración. Siglo XVIII.

Ermitas

Ermita de San Sebastián
Ubicada en la parte alta del pueblo, popularmente se la conoce como ermita del Santo.
De planta poligonal con una sola nave y artesonado en el ábside. En su interior alberga la imagen de san Sebastián (patrón de la localidad).
En el año 1700 fue utilizada como taller de imaginería por el escultor Juan Pablo de Estrada para realizar las imágenes de La Concepción y Santa Ana en la antigua construcción.
La devoción a San Sebastián proviene de la intermediación ante la epidemia de peste que hubo en el pueblo como se relata en las Relaciones de Felipe II: «En la Villa de Horcajo se guarda la vigilia del día de san Sebastián, que no se come carne; y esto por voto del pueblo, por devoción contra la pestilencia que hubo en la dicha villa, y es muy antiguo». Por acción de gracias, se realizó Voto de Villa: comprometiéndose a guardar la festividad litúrgica del Santo y abstenerse de comer de todo alimento que provenga del reino animal. De aquí surge la elaboraron las célebres «tortillas de San Sebastián».
La última remodelación tuvo lugar en el año 1984; por iniciativa de los vecinos del barrio. Fue remodelada casi en su totalidad, reconstruyendo la nave central, techumbre, altar, fachada y campanil.



Ermita de Santa Ana
Una de las más antiguas devociones de los horcajeños.
En la parte septentrional de la localidad, nos encontramos con la ermita de Santa Ana; de nave rectangular de nueva planta, situada en el mismo sitio y paraje de la anterior ermita de la misma advocación del siglo XVI.
En esta ermita se han conservado hasta el año 1939 dos obras artísticas de gran valía: el retablo de Santa Ana, de gran calidad artística de estilo gótico perteneciente a La Escuela Toledana, conservado en el Seminario de San Julián de Cuenca, del conocido como Maestro de Horcajo y la imagen de Santa Ana con La Virgen Niña de Juan Pablo de Estrada, que se encontraba en el Museo de la Catedral de Cuenca. Desde el año 2008 se encuentra en la actual Ermita.
Al celebrar su festividad los vecinos preparan unos panes que son bendecidos y entregados en caridad.
Reconstruida durante la década de los años 60 por los fieles del pueblo y en los años 80.



Ermita Ntra. Sra. del Rosario
En 1558 se habla del sitio de la Vega de Ntra. Sra. del Rosario, en 1587 ya se habla de la ermita de Ntra. Sra. del Rosario en la fundación de una capellanía.
En 1604 los visitadores mandan «adornar la ermita del Rosario que está a la entrada de la villa».
Edificio del siglo XVII ejemplo de arquitectura posherreriana donde se mezclan elementos renacentistas y barrocos. De imponente fábrica, sus muros son de mampostería rematados en sillar en las esquinas. De planta de cruz latina de una sola nave, ábside rectangular, crucero con cúpula, bóveda de cañón y cubierta a tres aguas en la nave central al igual que las naves del transepto.
También nos encontramos ejemplos de rejería típica de gran valor reja en la cabecera de la ermita que es la que corresponde con el camarín de la Virgen, en hierro forjado remachados con rombos labrados con motivos geométricos y hojas florales
La reja, probablemente, sea del siglo XVI procedente de un antiguo convento agustino-recoleto en Campillo de Altobuey cuando, después de trasladarse, los monjes se instalaron en la ermita del Rosario.
La portada de acceso es mediante un arco de medio punto sobre jambas en piedra con decoración sencilla en la clave del arco con un escudo con el anagrama de María. En el interior podemos observar un cancel de madera tallada con cuarterones.
Detrás del paramento que sustenta el altar mayor una puerta en madera de cuarterones de diferentes formas geométricas dan acceso al camarín de la Virgen del Rosario, del siglo XVIII, con techo de bóveda de espejo separados con pilastras cajeadas y cornisa decorativa en la parte baja.


Fue restaurada durante el siglo XX (1986 y 1999)

Ermita de Ntra. Sra. del Carmen
Edificio de los siglos XVI y XVII de planta basilical con nave,cubierta por bóveda de cañón con lunetos decorados con motivos barrocos. Posee pilastras de sujeción y arcos fajones que dividen la nave.
Aparece por primera vez en los archivos parroquiales en un testamento de Ana de Orea con fecha 26 de octubre de 1611. Se restauró en 1990 siendo el retablo también actual.


Las ermitas de San Cristóbal, San Isidro y Santo Niño del Remedio son de construcción contemporánea.

Casa de La Cadena
Esta casa-palacio del siglo XV ubicado en la Plaza del Cerrillo, antigua Plaza de la Encomienda, se conocía como «Casa de los Orea» por residir allí la familia Orea, perteneciente a la nobleza de la época. Distribuida en dos plantas y una bodega. La primera planta de habitaciones nobles y una segunda planta donde se situarían las cámaras y las habitaciones de los sirvientes. En el centro un patio adintelado con columnas toscanas.
Habitada la casa por D. diego de Orea y Salcedo, recibió la visita de S.S.M.M. Felipe V el día 17 de septiembre de 1706 pernoctando en dicha casa. De esta visita se conserva la cadena que se ponía marcando el sitio donde estaba el rey. Hoy colocada en el dintel de la puerta principal.

 


Esta visita fue debida a los siguientes acontecimientos:
Tras la muerte de Carlos II sin descendencia para ocupar el trono de España, Felipe de Anjou accede al trono en noviembre de 1700, oponiéndose a tal hecho los defensores del Archiduque don Carlos de Austria. Se inicia así la llamada Guerra de Sucesión. En septiembre de 1706, se produjo una sublevación en el Reino de Valencia en favor del Archiduque Carlos. Felipe V se dirigió hacia Valencia para sofocarla. Su Majestad llegó a Uclés donde permaneció del 14 al 17 de septiembre, regresando a Aranjuez se le hizo de noche llegando a Horcajo a las nueve. Aquí pasó la noche y escuchó Misa al día siguiente, partiendo hacia Villatobas.

También está registrada la visita en los libros parroquiales:
«El año mil setecientos y seis el día 17 de septiembre estuvo en esta Vª su Majestad el Sr. D. Felipe Quinto que Dios Guarde Rey de España. El dia18 oio misa en esta parroquial».

 

 


La casa de la Cadena ha sido rehabilitada mediante planes locales y se utiliza para exposiciones y reuniones culturales.



«Hospital Común o de Pobres»
En las Relaciones Topográficas de 1575 se cita «que la dicha villa de Horcajo tiene un hospital muy pobre, donde se recogen los pobres, que puede tener de renta hasta 400mrs., e no se alcanza a quien lo fundó». Es la primera referencia a este edificio vinculado al Priorato de la Orden de Santiago. Parece ser que este Hospital siempre mantuvo su autonomía respecto a la parroquia y al concejo.
Su decadencia parece estar vinculada a las desamortizaciones del siglo XIX abocándolo al cierre.
De aquel hospital hoy nos queda un magnífico edificio en la calle del Carmen.
Esta antigua casa-palacio del siglo XVI fue posteriormente ampliada en el siglo XVIII. Actualmente propiedad del ayuntamiento, restaurada.
Con el paso del tiempo, el hospital se traslada al edificio de la calle Real, quedando el antiguo hospital como almacén de grano en el cuarto alto y cámaras, quedando la parte baja para enfermos menos graves. La adquisición del hospital de la calle Real se realiza en torno a 1760. Este estuvo en funcionamiento hasta 1976.


 

«Edificio Antigua Cárcel»

Edificio de los siglos XVI-XVII de planta rectangular conformados con grandes bloques de piedra, poco trabajados, en aparejo irregular y trabajado con yeso, situado en la calle Santísimo nº 1, junto a la plaza. Edificio de medianerías, su interior presenta cuatro naves dobles separadas por arquerías de medio punto sobre pilares. Tiene un piso en altura con techumbre de madera cubierta a dos aguas con teja árabe. Posee cuatro pequeñas ventanas con reja.
La entrada en el siglo XVI se realizó a través de una puerta adintelada que se abre a una de las naves que sirvió como zaguán y escalera de acceso al piso superior.
La reforma de la planta inferior se llevó a cabo entre los años 1749 y 1759.
Se concibió como cárcel, en la planta baja se alojaban a los más pobres y en la parte alta a los más pudientes. El cuidado del edificio y los presos lo ejercía el alguacil y su familia, cuando se construyó el cuartel se utilizó también para separar los presos hombres de las mujeres, hasta el año 1959. Ha sido lugar de ensayo de la banda de música durante numerosos años, centro de salud y actualmente en su planta baja, centro de exposiciones. En la parte alta, el archivo municipal.
Durante unos años (1566 hasta finales del s XVI) al estar nuestra jurisdicción dependiente de Ocaña, no teníamos cárcel, por lo que se utilizó como pósito de grano. En esta época se abovedó el techo para utilizarlo como almacén de grano. Volviendo en el s XVII a ser otra vez cárcel. En la década de 1870 empezó a funcionar el cuartel de la guardia civil en Horcajo, sito en la calle González Palencia, pudo seguir utilizándose la cárcel para separar a hombres de mujeres y después, a finales del siglo XIX principio del siglo XX, el ayuntamiento lo usaba como celda de castigo para las personas que no tenían un buen comportamiento.


Plazas


Plaza del Cerrillo
La ubicación estratégica en el centro histórico, junto a la Casa de la Cadena s. XVI, primer referente de casa señorial y la iglesia parroquial Inmaculada Concepción.


Plaza de España
Configurada en el s. XVI, antes se le conocía como plaza pública, donde se celebraban los espectáculos de los titiriteros. También por estar ubicada allí la picota, era el lugar donde se celebraban los juicios.
En dicha plaza se encuentra el edificio del Ayuntamiento, de nueva construcción, aunque recreando la fachada del antiguo (inaugurado el 17 de junio de 1967 por D. Leonardo Martínez) este edificio es de 2 plantas, con la fachada imitando el estilo toledano, guarda una rigurosa simetría entre sus ventanas. El centro de la plaza está marcado por una esbelta farola de hierro desde 1989, sustituyendo al antiguo kiosco. Dando comienzo a la calle Santísimo, el antiguo edificio de la Cárcel s. XVI.



Plaza de la Barbacana o Fuente de «los Tres Chorros»

Bajando desde la plaza de España, encontramos esta plaza. El centro de este popular recinto es la Fuente de los 3 chorros, un muro bajo la rodea. En su origen fue un manantial que brotó al realizar el muro, después al secarse se realizó la canalización desde el paraje del nacimiento hasta la fuente, construyéndose un monolito con tres grifos o chorros que darán origen a su conocido nombre. En 1930 fue reformada con nuevas barandillas, en 1950 sufrió una nueva reforma y en 1990 se pavimentó. Actualmente se ha pintado.
«La Barbacana» como muchos la conocen, era en su inicio un muro que marcaba el comienzo de las edificaciones del pueblo, pues por encima pasaba el camino del Carmen que unía la ermita del Carmen con la del Rosario. Por debajo era tierra de cultivo, huertas y terrenos inundables con las crecidas de los ríos.